Usted tiene que llamar todos los días a una línea de pruebas. Nosotros hacemos esa llamada por usted. Después le decimos lo que dijo la línea por mensaje de texto, por correo electrónico y por llamada. Aquí está todo, paso a paso.
Inscríbase y verifique su número de teléfono. Toma un par de minutos. Verificamos su teléfono para poder enviarle los avisos al número correcto.
Escoja la línea de pruebas que tiene que llamar y denos los datos que la línea le pide cuando usted reporta. Eso es todo lo que necesitamos. Si su línea todavía no está en la lista, díganos y la agregamos.
Temprano cada día llamamos a su línea, pasamos por el menú del teléfono y hacemos su reporte, igual que lo haría usted. Si la línea está ocupada, seguimos intentando.
Grabamos la llamada y revisamos exactamente lo que dijo la línea: si le toca hacerse la prueba hoy o no.
Le decimos lo que dijo la línea por mensaje de texto, por correo electrónico y por llamada. Si le toca hacerse la prueba, usted lo sabe temprano, cuando todavía hay tiempo de organizar el trabajo y el transporte.
Cada llamada queda guardada con la fecha y lo que dijo la línea. Si alguna vez hay duda de si usted reportó, ahí está el registro.
Nunca se le pasa un día. La llamada se hace todas las mañanas, aunque la vida se complique. Días de enfermedad, turnos dobles, baterías descargadas: la llamada de todos modos se hace.
Se entera temprano. Usted sabe su respuesta temprano en el día, así le queda tiempo para organizar el resto.
Llamadas de verdad, comprobante de verdad. Hacemos la llamada real y guardamos la grabación. Usted nunca se queda adivinando si el reporte se hizo.
Una preocupación menos. Esa llamada diaria le da vueltas en la cabeza toda la mañana. Déjenosla a nosotros y recupere su mañana.